En la actualidad, el modelo de construcción tradicional, no se ajusta adecuadamente a todas las necesidades logísticas laborales o económicas, y en numerables ocasiones puede incluso parecer obsoleto.
Se requieren sistemas de edificación con menor desperdicio, con diseños más flexibles, más eficaces, en un plazo más corto de tiempo y a precios más ajustados.
Este es el motivo por el que, cada vez más profesionales del sector se aventuran a explorar métodos de construcción más innovadores. Este es el caso de la construcción industrializada, metodología que podemos emplear utilizando distintos materiales, y en distintas formalizaciones.
A continuación, exploramos las más emergentes.
CONSTRUCCIÓN INDUSTRIALIZADA EN 2D Y EN 3D
El sistema de construcción industrializado puede implementarse con elementos bidimensionales o bien, por módulos tridimensionales.
Cuando hablamos de elementos bidimensionales nos referimos a aquellos que conforman la estructura y fachada de una edificación, sobre los que se ensamblan los acabados en obra. Paredes completas que pueden incluir la preinstalación.
Mientras que los elementos tridimensionales aportan un volumen completo en la construcción con los acabados prescritos, formando un elemento modular listo para el uso. Podemos ver baños, cocinas, módulos de habitación hotelera o mini apartamentos completos.
MATERIALES PARA LA INDUSTRIALIZACIÓN
Por lo que respecta a materiales, hay principalmente tres que actualmente dominan el mercado: la madera, el hormigón y el metal.
LA MADERA
La madera ha sido el material que ha estado presente en el campo de la construcción desde tiempos arcaicos. Con el progreso de los años y junto a la revolución industrial, materiales más toscos y de obra, ganaron popularidad. Pero en los años recientes, la madera está volviendo a recuperar presencia por su ligereza, eficiencia energética, sostenibilidad y calidad del aire interior en la vivienda.

Construcción mediante estructura de madera en el siglo XX. Fuente: Arquima.
Es habitual ver este material en la construcción de fachadas, estructuras de entramado ligero y Paneles contralaminados o CLT (Cross Laminated Timber).
Pueden realizarse fachadas tipo Muro Cortina, que disponen de una cámara de aire, que aporta una gran eficiencia energética. Igualmente, que la fachada SATE que, a diferencia del anterior, tiene un aislamiento exterior, evitando puentes térmicos, con acabado continuo.

Sistema de construcción industrializada de fachadas en madera. Fuente: Homag.
El nombre de entramado ligero se debe al peso reducido que tiene la estructura por metro cuadrado. Estas están formadas por un esqueleto de vigas de madera que constituye paredes, suelos y cubiertas. Los huecos tienden a rellenarse con materiales aislantes termo-acústicos como fibras vegetales o lanas minerales.

Sistema de entramado ligero de madera. Fuente: House habitat.
Finalmente, en el caso de los Paneles contralaminados o CLT (Cross Laminated Timber), sistema que tiene gran popularidad, permite realizar edificaciones de gran altura. Esta metodología se basa en paneles de madera macizos formados por tablas encoladas en capas superpuestas y cruzadas entre sí. Uno de los beneficios diferenciales que presenta este sistema es el hecho de permitir la posibilidad de eliminar algunos pilares y jácenas.

Construcción con sistema CLT. Fuente: House habitat.
La madera, como se ha comentado anteriormente, aporta un gran beneficio además de su ligereza, por su eficiencia energética, sostenibilidad y calidad del aire interior en la vivienda. El hecho de ser una obra en seco con poco residuo en el montaje confiere al sistema calidades de sostenibilidad.
EL HORMIGÓN
En el caso del Hormigón, ha tenido un papel primordial en la construcción debido a su resistencia y su alta durabilidad, ya que tiene una vida útil mayor a la madera y requiere menos mantenimiento. Además, en los últimos años, se está explorando como aprovechar la elevada porosidad que tiene este material. Dado que es capaz de absorber hasta un 50% del CO2 que emite durante su producción. Se están estudiando medidas para reducir aun más las cantidades de emisiones en la producción del cemento, como el desarrollo de nuevos tipos de clínker, de forma que suponga un material mucho más sostenible.

Edificación realizada mediante hormigón. Fuente: Instituto del Cemento Portland.
Las aplicaciones más habituales que tiene este material en la construcción industrializada son para la realización de fachadas y estructuras, concretamente, muros, fachadas portantes, placas alveolares, pilares y vigas.
Las fachadas se realizan mediante una serie de paneles prefabricados con un núcleo portante de hormigón armado. Posteriormente, estos paneles industrializados se ensamblarán en obra, de forma que el proceso de edificación se simplifica enormemente.

Fachadas prefabricadas en hormigón. Fuente: Reto Kommerling.
Además, se está trabajando en añadir fibras de alta resistencia en el hormigón de forma que se pueda prescindir de elementos soportantes en un futuro.
Por otro lado, las placas alveolares son un elemento prefabricado de hormigón pretensado, con superficie plana y un espesor constante que, mediante orificios continuos, que reciben el nombre de alvéolos, aligeran el peso del elemento. Mediante estos, colocados en posición horizontal, pueden servir para crear muros de carga.

Placas alveolares.
Todos estos elementos tienen una alta resistencia a la flexión negativa, una gran capacidad de carga, permiten una rápida colocación y eliminar la necesidad de encofrados y apuntalamientos. Además, tienen un comportamiento muy favorable enfrente al fuego, ya que, no son combustibles.
EL METAL
Finalmente, en el caso del metal, de las distintas tipologías que existen en el campo de la construcción, el que supone más innovador es el acero. Actualmente, la metodología más puntera es el “Steel Frame Construction” (SFC). Técnica de construcción industrializada mediante perfilería mecanizada de acero templado conformado en frío, unida entre sí mediante tornillería. Este sistema permite que, posteriormente se pueda aplicar cualquier revestimiento, además de permitir integrar sistemas de aislamientos, hecho que ayuda a reducir el consumo de energía.
El acero tiene el beneficio de que puede reciclarse de manera indefinida sin perder sus propiedades, permitiendo reciclar gran parte del agua que se utiliza durante su producción. El proceso convierte el Steel Frame en un sistema muy positivo para el medio ambiente. Además, es resistente a la corrosión, insectos, hongos y roedores. También, es incombustible y, a diferencia del hormigón, es un sistema estructural ligero que tiene altas prestaciones sismo-resistentes.

Estructura mediante Steel Frame. Fuente: Asociación de consultores de estructuras.
CONSTRUCCIÓN INDUSTRIALIZADA EN ELEMENTOS TRIDIMENSIONALES
Los elementos tridimensionales son aquellos que se ensamblan todos los acabados pertinentes previamente a la obra, formando un elemento modular listo para el uso. Este es el caso de los baños o viviendas prefabricadas, donde se suministra el módulo final terminado desde fábrica, con la estructura, el aislamiento y los acabados colocados. Estos sistemas industrializados en 3D incluyen materiales interiores, mobiliario, sanitarios, instalaciones de fontanería y electricidad, y accesorios.

Módulo baño y cocina prefabricado. Fuente: Porcelanosa.
Todas estas formalizaciones de construcción industrializada, a diferencia de la edificación tradicional, permiten tener más flexibilidad a la hora de realizar los diseños, eliminan la necesidad de tener que utilizar encofrados, hay un mayor aprovechamiento del espacio y mayor precisión de construcción, se reduce notoriamente el plazo de ejecución y montaje, y todo a un coste mucho más reducido, contribuyendo a ser sistemas mucho más respetuosos con el medio ambiente.
Redes sociales Verum:








La construcción industrializada en el sector hotelero ofrece soluciones eficientes y sostenibles, adaptándose a las necesidades actuales del mercado. La implementación de elementos bidimensionales y módulos tridimensionales permite una edificación más rápida y con menor desperdicio de materiales. Además, el uso de materiales como la madera, el hormigón y el metal contribuye a la durabilidad y eficiencia energética de los edificios. Esta metodología no solo optimiza los tiempos de construcción, sino que también responde a las crecientes demandas de sostenibilidad y flexibilidad en el diseño arquitectónico.